La campaña bajo el lema “Cada gesto importa. Cada hombre suma” pone el foco en los pequeños gestos y en las masculinidades igualitarias
El acto central ha recordado a las mujeres asesinadas este año en España y han puesto en valor los testimonios de cuatro hombres segovianos ejemplo de masculinidades igualitarias
Los nombres de las 38 mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año han abierto el acto central del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, organizado por el Ayuntamiento de Segovia a través de la Concejalía de Servicios Sociales, Igualdad y Barrios, en colaboración con el Consejo Sectorial de Igualdad.
Un evento cargado de emotividad que, bajo el lema “Cada gesto importa. Cada hombre suma”, ha apelado directamente a los hombres y ha reconocido su papel esencial en la erradicación de la violencia machista. La campaña, planteada en positivo, invita a los hombres a sumarse al cambio hacia una sociedad más igualitaria y justa, convirtiéndose en piezas clave para eliminar cualquier forma de violencia contra las mujeres.
En su intervención, el alcalde de Segovia, José Mazarías, afirmó que la violencia machista “es una realidad que nos hiere como sociedad, como ciudad y como institución pública”. El regidor recordó que la familia es la primera escuela de valores
y el espacio donde se establecen las bases de una convivencia justa. Desde su experiencia como padre, marido y antiguo docente, subrayó la importancia de educar en igualdad, respeto y empatía para construir una sociedad que rechace cualquier forma de violencia.
Mazarías advirtió de que negar o minimizar la violencia de género tiene consecuencias reales, pues debilita los sistemas de protección y frena los avances sociales. Por ello, indicó, el Ayuntamiento ha centrado este año su campaña en las masculinidades igualitarias, promoviendo la transformación de los modelos tradicionales que asocian la masculinidad con el control, el silencio o la violencia.
“Como alcalde, defiendo que la igualdad entre mujeres y hombres no es un eslogan, sino una cuestión de democracia. Por eso seguiremos promoviendo campañas y espacios de reflexión que impulsen masculinidades igualitarias y relaciones basadas en el respeto. Queremos una Segovia donde ninguna mujer tema volver sola a casa y donde ningún joven confunda amor con posesión. Donde ningún hombre tenga que demostrar su valía desde el dominio o el silencio. Donde mujeres y hombres compartamos espacios, decisiones, cuidados y futuro. Esa es nuestra responsabilidad y nuestro compromiso, y es también mi compromiso personal como hombre que suma para promover el cambio en la vida de todas las personas”.
Uno de los momentos centrales del acto ha sido el testimonio de cuatro hombres segovianos, ejemplo de masculinidades igualitarias y aliados activos contra la violencia machista: el ginecólogo Ignacio Bermejo; el policía local e integrante de la sección social, Ismael Concepción; y Julio César, un joven con síndrome de Down que reivindicó el respeto y la igualdad.
El acto, conducido por la periodista Rebeca Marín, incluyó la presentación del spot de la campaña. Este año, la lectura del manifiesto corrió a cargo del enfermero pediátrico y matrono Nico de Santos, en representación de “los hombres que suman”, y de Nélida Cano, presidenta de la Plataforma del Voluntariado, en nombre de las mujeres comprometidas con la erradicación de la violencia de género.
Por último, la concejala de Servicios Sociales, Igualdad y Barrios, Azucena Suárez, ha tomado la palabra para dar paso al testimonio de Miguel Lorente, doctor en Medicina Legal y exdirector del Observatorio Estatal contra la Violencia de Género, quien ha
hecho un llamamiento a los hombres para que abandonen las masculinidades androcéntricas y apuesten por modelos igualitarios basados en el respeto.
La música de la cantante Silvia San Juan ha vuelto a emocionar al público que llenó la sala Julio Michel, interpretando temas tan significativos como “No dudaría” de Antonio Flores, “Ay, Guerrera” de Valeria Castro y “Aquellas pequeñas cosas” de Serrat. Un repertorio que recordó que los pequeños gestos cotidianos —el respeto, la escucha, el apoyo, la corresponsabilidad y la reacción ante actitudes machistas— son los que generan los grandes cambios.